Elimina el H₂S y los malos olores de tu planta, sin cambiar tu proceso.

Tú operas la planta.
Nosotros nos encargamos del mal olor.

Reactivo biodegradable y no tóxico que elimina el ácido sulfhídrico (H₂S) y los malos olores casi de manera inmediata.

Validado por SACMEX Biodegradable · acreditado EMA No tóxico Cumple NOM-001 y NOM-002

Resultados comprobados

0 ppm
H₂S en planta real
Bajó de 24 a 3 ppm en operación. El límite de la NOM-010-STPS es 10 ppm.
0%
Menos malos olores
Malos olores eliminados casi al instante.
0%
Eliminación de algas
En cuerpos de agua, cárcamos y presas.
0%
Menos carga orgánica
Oxidación de materia orgánica validada por SACMEX.
0%
Menos consumo químico
Hasta 94% menos que la sosa cáustica, según el dictamen SACMEX.

El día a día en tu planta

Tres dolores que conoces bien

Planta contaminando el aire con gases

El mal olor y las quejas

El ácido sulfhídrico llena de mal olor colectores y cárcamos, y con él llegan las quejas de vecinos. Sostenidas, esas quejas pueden escalar a sanciones e incluso al cierre de la planta.

Exceso de productos químicos sin resultados

El gasto en químicos

La sosa cáustica y otros reactivos elevan tu costo mensual, sin resolver de fondo el mal olor ni la carga orgánica.

Exceso de lodos en la planta

Lodos, azolve y norma

Exceso de lodos, tuberías azolvadas y la presión constante de cumplir la NOM en cada descarga.

La solución en resultados

AIGUA resuelve las tres, a la vez

Un solo reactivo que ataca el mal olor, baja tu costo y te mantiene dentro de norma.

Control de sulfuros y malos olores

Quita el H₂S, los malos olores y el riesgo

  • Elimina el mal olor y las quejas de la comunidad
  • Protege a tu personal en cárcamos y colectores
  • Recupera diámetros de tubería y evita azolves
Eficiencia y cumplimiento

Menos costo, dentro de norma

  • Reduce lodos activados, energía y mantenimiento
  • Cumple NOM-001 y NOM-002-SEMARNAT
  • Biodegradable, sin generar residuos peligrosos
Ahorro directo

Menos gasto en reactivos: hasta 63–94% menos que con sosa cáustica para controlar el H₂S, según el dictamen de SACMEX.

Ahorro indirecto

El que casi nadie suma: menos energía en aireación, menos mantenimiento, menos lodos que disponer, menos desazolves de emergencia y menos riesgo de multas por incumplir la norma.

Cómo funciona

El impacto molecular del cobre

AIGUA actúa a nivel de célula: el cobre ataca a la bacteria que genera el mal olor y luego se vuelve inerte.

Simulación del ion de cobre impactando y eliminando la bacteria anaerobia hasta quedar quelatado Simulación: el ion de cobre (Cu) impacta la bacteria hasta quedar quelatado
1

El cobre entra al agua

Los iones de cobre (Cu) de AIGUA se dispersan en el punto crítico: cárcamo, colector o entrada de planta. Sin obra ni cambios al proceso.

2

Impacto molecular

AIGUA penetra la membrana celular más delgada de las bacterias anaerobias —las que generan el H₂S y el mal olor—, haciendo que dejen de funcionar y mueran.

3

Mueren las bacterias del mal olor

Se corta la fuente del H₂S. Las bacterias facultativas pasan a aerobias y degradan la materia orgánica con oxígeno, de forma más eficiente.

4

El cobre queda inerte (quelatado)

Cumplida su función, el cobre se quelata y se vuelve inerte: sin residuos peligrosos y dentro de los límites de la NOM.

Tu operación, tu solución

Encuentra tu caso

AIGUA se adapta a distintos entornos. Elige el tuyo y te llevamos al detalle.

Por sector Por aplicación

Evidencia, no promesas

Validado por autoridades

Dictamen SACMEX · CDMX

H₂S menor a 5 ppm y hasta 94% menos químico

Para dejar el ácido sulfhídrico por debajo de 5 ppm, AIGUA necesitó entre 63% y 94% menos producto que la sosa cáustica (NaOH). Ese rango depende del punto medido: es el ahorro real de reactivo que documentó la Subdirección de Control de Calidad del Agua de la CDMX.

  • Reducción inmediata del H₂S en aguas residuales urbanas
  • Reducción del consumo químico de 63% a 94% vs. sosa cáustica
  • Reduce ~64% la carga orgánica (segundo dictamen SACMEX)
  • Parámetros dentro de la NOM-001 y NOM-002-SEMARNAT
  • Efecto alguicida comprobado en cuerpos de agua
Biodegradabilidad · acreditado EMA

Fácilmente biodegradable

AIGUA alcanza la categoría más alta de biodegradabilidad (EPA / OCDE): se descompone de forma natural en menos de un mes, sin dejar residuos tóxicos persistentes ni inhibir la vida microbiana.

  • 60.4% en 28 días — por encima del umbral internacional del 60% (EPA / OCDE)
  • Ensayo acreditado conforme a NMX-EC-17025-IMNC-2018
  • Sin residuos tóxicos ni inhibición microbiana
  • Ambientalmente seguro en condiciones aerobias
Resultados de campo · PTAR en operación

−87.5% de DBO en una planta real

Aplicado como pretratamiento en una planta de tratamiento real, tras 15 días y con dosificación conforme a especificación:

  • DBO de entrada: de 1,000 a 125 ppm (−87.5%)
  • Lodos: −60%, con mejor clarificación del agua
  • Cobre estable en 0.5 ppm: no se acumula
  • Mal olor eliminado en trampas y cárcamos

Las normas que atacamos

Qué mide cada una, la meta a vencer y dónde queda AIGUA.

NormaTemaMeta a vencerAIGUA
NOM-010-STPSH₂S en exposición laboral≤ 10 ppm3 ppm en campo
NOM-001-SEMARNATDescarga a aguas nacionalesLímites de contaminantesDentro de norma
NOM-002-SEMARNATDescarga al alcantarilladoLímites de contaminantesDentro de norma
EPA 796.3200 · OCDE 301DBiodegradabilidad≥ 60% en 28 días60.4%

Cada resultado se sustenta en los estudios dentro de la sección de descargas.

Descargas

Documentación técnica

Dudas frecuentes

Lo que suelen preguntarnos

AIGUA es un producto para tratar aguas con alta carga orgánica y problemas de malos olores. Se utiliza en PTAR, cárcamos, drenajes, trampas de grasa, lixiviados, lodos, rastros, acuacultura y cuerpos de agua.

Actúa sobre las bacterias anaerobias y los compuestos que generan H₂S. No enmascara el mal olor: interviene sobre su origen y estabiliza los sulfuros presentes.

No actúa únicamente como un oxidante convencional. Su efecto combina el control microbiológico y la interacción del cobre con bacterias, materia orgánica y sulfuros, con una acción oxidante sobre la materia orgánica: SACMEX documentó una reducción cercana al 64% de la carga orgánica.

El cobre reacciona con bacterias, materia orgánica y sulfuros, formando compuestos más estables. Parte de estos puede integrarse a sólidos sedimentables, dejando un sobrenadante más claro.

El diferencial de AIGUA es que el cobre permanece en solución, reaccionando con las bacterias, la materia orgánica y los sulfuros, en lugar de precipitar y acumularse en el fondo. Al no precipitar, no se sedimenta ni se concentra como cobre libre. De hecho, en una prueba de campo en una planta de tratamiento, la concentración de cobre se mantuvo en 0.5 ppm antes y después de aplicar AIGUA: no se acumuló. La concentración final siempre debe verificarse conforme a las condiciones del sitio y la normativa aplicable.

La dosis depende del caudal, el volumen, la carga orgánica, la concentración de H₂S, el origen del problema y si el agua está estancada o en movimiento. Como referencia, en pruebas se han usado diluciones de 1:20 000 en agua residual, dosificación continua por goteo en trampas de grasa y mezcla al 25% con agua en atomizador para superficies. Se recomienda realizar un diagnóstico y, cuando sea necesario, una prueba piloto.

De acuerdo con la Hoja de Seguridad y los estudios disponibles, AIGUA se considera biodegradable y no persistente cuando se utiliza correctamente. Los compuestos resultantes de su reacción pueden estabilizarse e incorporarse a los sólidos del sistema. Dato técnico: en el ensayo acreditado por la EMA alcanzó 60.4% de biodegradabilidad en 28 días conforme al método EPA CFR 796.3200 / OCDE 301D, superando el umbral internacional del 60% para clasificarse como “fácilmente biodegradable”.

AIGUA se aplica preferentemente al inicio del sistema. Su función es controlar condiciones anaerobias, malos olores y compuestos difíciles, para entregar al proceso biológico un agua más estable y más fácil de procesar. No sustituye el tratamiento biológico.

En agua estancada, el efecto puede ser prácticamente inmediato. En agua en movimiento, el tiempo depende del flujo, el origen del mal olor, la concentración de H₂S y la distancia entre el punto de aplicación y el punto afectado.

Primero se revisan el tipo de agua, caudal, carga orgánica, pH, concentración de H₂S y punto de origen del problema. Después se define la dosis, el punto de aplicación y los parámetros de control para comparar resultados antes y después.

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